Escucharte a ti mismo, en este preciso momento, en el que piensas ¿qué demonios hago yo aquí, de pie delante de un montón de cristales rotos? ¿Quién me manda ponerme en este riesgo? El cristal corta, siempre lo ha hecho, ¿por qué hoy va a ser diferente? Yo no necesito esto en mi vida para saber lo que valgo.
La magia de caminar por cristales con los pies descalzos sin cortarte es una de la dinámicas de aprendizaje acelerado que te regala la oportunidad de escucharte a ti mismo aquí y ahora, sin escudos en los que esconderte. Es una actividad que te trae al presente y te obliga a escucharte a ti desde todas tus dimensiones. No hay opción de escapar.
Eres tú, quien estás ahí, rodeado de gente, pero estás en tu soledad, con tus pensamientos, se parece a muchos momento de tu vida en los que decides hacer algo por primera vez. Estás entre el deseo de hacerlo y el miedo por lo que puedes perder. Ahí estás tu, pensado en la razón por la cual quieres caminar. Es difícil de explicarlo a los otros pero fácil para ti, porque estás escuchando a tu intuición. Por un instante no te puedes engañar, no te puedes ocultar detrás de una máscara. Los cristales no admiten máscara, son una realidad.
Tus nervios están a flor de piel. Confías y temes por igual. El momento de caminar comienza y sientes como tu pie se despega del suelo para, levemente apoyarse en el frío cristal. Con todo tu temor dejas caer tu peso sobre tu pie y sientes un chasquido que te encoge el corazón. Nada pasó. Te animas hacer que tu pie deje atrás el confortable suelo para entrar en los cristales. Confías nuevamente, confías en las personas que están contigo y te han dado las instrucciones, confías en la persona que te guía y sobre todo confías en ti, aunque sea a duras penas. Según apoyas tu pie un nuevo chasquido de cristales llega a tus oídos. Ya está has dado el primer paso. Todos los temores iniciales se van debilitando.
Continuas caminando con una mezcla de temor y confianza, porque no te permites dar un paso atrás. Con cada paso crece tu confianza, tu certeza y sabes que es posible. Todo es posible si sabes cómo hacerlo realidad.
«Cuando sabemos cómo se hacen las cosas no hay imposibles»
